Con 307 votos a favor, 128 en contra y sólo una abstención, el pleno de la Cámara de Diputados dio luz verde a una reforma constitucional que eleva a rango de causal de nulidad electoral cualquier acto comprobado de intervención o injerencia extranjera que influya de manera determinante en los resultados de los comicios.
La modificación, que adiciona un inciso d) a la base VI del artículo 41 de la Carta Magna, surgió de una iniciativa del diputado Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la bancada de Morena. El dictamen, avalado tras horas de debate en lo particular, se turnó al Senado para su revisión final, en lo que parece ser un paso más dentro de una estrategia legislativa orientada a reforzar el principio de no intervención, pilar histórico de la política exterior mexicana.
Durante la sesión, el diputado morenista Jorge Luis Sánchez Reyes introdujo una reserva de última hora que limpió la redacción inicial para establecer que la nulidad procederá cuando se “acrediten actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales”. La propuesta fue respaldada por la mayoría oficialista. “Más allá de los partidos políticos está la patria, la nación y se debe entender que la soberanía recae en el pueblo, y en México no permitimos injerencia extranjera”, sostuvo Sánchez Reyes. “La soberanía debe ser absoluta, indivisible y centralizada”, puntualizó.
Ricardo Monreal, quien también preside la Junta de Coordinación Política, defendió la medida como una cláusula de blindaje democrático. “No hay ninguna intención de desvirtuar el precepto fundamental de no permitir que gobiernos extranjeros o agentes externos intervengan en nuestros procesos comiciales”. Ese es el fondo, añadió, “se pretende acuñar en la Constitución la prohibición de que cualquier intervención extranjera pueda ser validada en el país”.
La reforma llega en un contexto regional donde diversos países externaron preocupación por la influencia de potencias extranjeras en sus procesos electorales. Ya sea a través de financiamiento ilícito, ciberataques o campañas de desinformación. De acuerdo con el dictamen aprobado, organismos internacionales advierten que estas prácticas constituyen “uno de los principales desafíos para la estabilidad institucional y la protección de la soberanía”.
No obstante, la oposición sembró dudas sobre la precisión técnica de la nueva causal. El diputado panista Héctor Saúl Téllez Hernández calificó la redacción final como “simulación, ambigua, sin límites ni conceptos, discrecional, indeterminada y selectiva”. Y que “sigue siendo lesiva y censura la libertad de expresión”. “Por horas se dijo que cuatro renglones no eran peligrosos; corrigieron y ahora entregan tres renglones peores”, sentenció.
Más incisivo fue su compañero de bancada, Ernesto Sánchez Rodríguez, quien llevó el debate a otro frente: “el verdadero riesgo de la democracia es la intervención del crimen organizado en las elecciones de todos los estados. “Nos piden anular elecciones si hay intervención extranjera, pero la pregunta es clara: cuándo vamos a legislar para que el crimen organizado no esté en las elecciones y trabajar para que esos delincuentes estén en la cárcel”.
Desde el PRI, el diputado César Alejandro Domínguez advirtió que la reforma abre interrogantes sobre su operatividad práctica. “Ahora se tendrá que pensar cómo se va a adecuar la ley reglamentaria o una legislación secundaria. Se está descuidando la soberanía interna, un tema al que no le han querido entrar”, afirmó.
El texto constitucional modificado no es el primero en intentar cerrar la puerta a la injerencia extranjera. Como recordó el diputado morenista Arturo Ávila, desde 2025 el artículo 40 ya contemplaba la injerencia extranjera como causal de nulidad. La nueva disposición profundiza ese principio al anclar la figura en el régimen de impugnación electoral.
La reforma incluye un régimen transitorio que obliga al Congreso de la Unión y a las legislaturas locales a armonizar sus marcos normativos antes del 5 de junio de 2026. Asimismo, el Instituto Nacional Electoral (INE), los tribunales electorales federales y locales deberán revisar sus disposiciones administrativas para garantizar el cumplimiento del decreto.
En su exposición de motivos, la Comisión de Puntos Constitucionales coincide en que es necesario “fortalecer los mecanismos constitucionales de protección electoral frente a posibles actos de intervención extranjera que puedan comprometer la autenticidad del sufragio, la equidad de la contienda y la legitimidad democrática del Estado mexicano”. Así como también señala que la intervención extranjera se puede manifestar a través de financiamiento, ciberataques, campañas de desinformación coordinadas o presiones diplomáticas.
Asimismo, sostiene que “la ausencia de una causal específica dentro del texto constitucional genera una laguna normativa que podría dificultar la actuación pronta y eficaz de las autoridades jurisdiccionales”.
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Durante la discusión en lo particular, se retiraron, rechazaron o no admitieron a debate diversas reservas presentadas por legisladores de Morena, PAN, PT, PRI y Movimiento Ciudadano. La presidenta de la Mesa Directiva, la panista Kenia López Rabadán, instruyó que todas las propuestas no presentadas en tribuna quedaran inscritas en el Diario de los Debates.