Claudia Sheinbaum
Kristi Noem
La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, arribó este viernes a la capital mexicana para sostener un encuentro privado con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Durante la conversación, ambos gobiernos vecinos buscaron afinar posturas sobre cooperación bilateral en materia migratoria y seguridad, temas clave que han marcado tensiones recurrentes entre las dos naciones.
Noem, una figura cercana al expresidente Donald Trump y conocida por su firme postura a favor de deportaciones masivas, concluyó en México una gira por América Latina que incluyó reuniones con los mandatarios de Colombia, Gustavo Petro, y de El Salvador, Nayib Bukele. Su visita a Palacio Nacional (la primera de un funcionario del actual gabinete de Trump a México) estuvo precedida por un recibimiento protocolario del canciller Juan Ramón de la Fuente en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
El diálogo, celebrado pasadas las 13:00 horas de este viernes 28 de marzo, contó también con la presencia de Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, y de Rosa Isela Rodríguez, secretaria de Gobernación. En declaraciones previas, Sheinbaum anticipó un tono “cordial” en la reunión, aunque subrayó que expondría los logros de su estrategia de seguridad, la cual, según cifras oficiales, redujo en 19 los homicidios diarios desde su toma de posesión el pasado octubre.
“Compartiremos nuestro enfoque integral, que incluye atender las causas estructurales de la violencia, el despliegue de la Guardia Nacional y el uso de inteligencia estratégica”, afirmó la mandataria en su conferencia matutina.
La agenda de Noem en América Latina estuvo marcada por visitas simbólicas a centros de detención de migrantes, como la prisión de máxima seguridad en El Salvador que alberga a deportados desde EE. UU. Así como también promesas de colaboración contra el narcotráfico y la trata de personas.
México, por su parte, enfrenta presiones crecientes de Washington para contener el flujo migratorio hacia la frontera norte, un tema que podría definir el tono de futuras negociaciones. Aunque ambos lados evitan hablar de confrontación, las diferencias en enfoque son palpables: mientras Noem defiende medidas restrictivas, la administración mexicana insiste en abordar el fenómeno desde una perspectiva “humanitaria y de desarrollo”.
El gobierno de Sheinbaum busca consolidar su imagen como un actor regional en seguridad, la administración Trump (con Noem como emisaria) parece enfocada en proyectar firmeza ante su electorado doméstico. El equilibrio entre ambos objetivos podría determinar el futuro de una relación que, por ahora, se mueve entre la cooperación forzada y la diplomacia cautelosa.
En redes sociales, Kristi Noem compartió que sostuvo una reunión con Claudia Sheinbaum para dialogar sobre el papel de México en la seguridad de la frontera entre Estados Unidos y México.
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“El despliegue de tropas de la Guardia Nacional en la frontera y la aceptación de vuelos de deportación por parte de México es un paso positivo; pero aún queda mucho por hacer para detener el flujo de drogas e inmigrantes indocumentados a nuestro país [Estados Unidos]. Nuestra alianza contribuirá a que Estados Unidos y la región centroamericana vuelvan a ser seguros”. Aseveró.