Inteligencia Artificial
Mario Delgado
Plataformas digitales
Redes Sociales
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El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado Carrillo, subrayó que la convocatoria para un debate nacional sobre la regulación en el uso de las tecnologías, redes sociales y plataformas digitales en la enseñanza y su impacto en la salud mental de los niños y jóvenes en México busca generar entornos más sanos dentro y fuera de las escuelas. Ello para consolidar una cultura digital consciente, crítica y responsable en el sector educativo de México.
Señaló que más del 70 por ciento de la población de seis años o más es usuaria de Internet, cifra que entre los adolescentes se incrementa al 90 por ciento. Por lo que es necesario dialogar sobre el uso de las tecnologías en la enseñanza y su impacto en la salud mental, incorporando las opiniones de madres, padres, tutores, familias, directivos y docentes. Esto para construir una iniciativa de regulación que responda a los desafíos del presente y fortalezca el bienestar educativo de México.
En su participación en la conferencia matutina de este martes 21 de julio, Delgado Carrillo aseveró que la intención de este debate nacional no es regresar a una época previa a los dispositivos digitales, redes sociales e inteligencia artificial, sino preguntarse cómo generar entornos más sanos, menos competitivos y más solidarios, tanto dentro como fuera de las escuelas. El objetivo, dijo, “fortalecer una comunidad protectora en torno a los estudiantes del país”.
La regulación del uso de las tecnologías en las escuelas se debe sustentar en la evidencia, en un enfoque de derechos y en el compromiso con el desarrollo humano integral. Ya que el propósito es “consolidar una cultura digital de uso consciente, crítico y responsable, que promueva el bienestar físico, intelectual y emocional de niños, adolescentes y jóvenes”, dijo el titular de la SEP.

Estos encuentros pretenden generar un diálogo sobre el uso de las tecnologías en la enseñanza y su impacto en la salud mental, incorporando las opiniones de madres, padres, tutores, familias, directivos y docentes para construir una iniciativa de regulación que responda a los desafíos del presente y fortalezca el porvenir educativo de México.
El titular de la SEP resaltó que, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los jóvenes de entre 15 y 24 años constituyen el grupo más conectado del planeta. Debido a ello, indicó que el uso de las tecnologías, dispositivos digitales y redes sociales “es un debate de alcance mundial”.
En este contexto, comentó que los foros regionales anunciados por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo buscan dialogar sobre el uso de las tecnologías en la enseñanza y su impacto en la salud mental. Ello al incorporar las opiniones de la comunidad escolar para construir una iniciativa de regulación que responda a los desafíos del presente y fortalezca el porvenir educativo de México.
Los Foros Regionales “La vida frente a la pantalla: el impacto de los dispositivos digitales en las juventudes mexicanas” se llevarán a cabo el 19 de agosto en Nuevo León (Noreste); el 3 de septiembre en Chiapas (Sur-Sureste); y el 17 de septiembre en Guerrero (Centro-Sur).
“La presidenta planteó un debate fundamental e impostergable sobre el impacto de las tecnologías, redes sociales e inteligencia artificial en nuestras vidas, no solo en las escuelas, donde tienen un gran impacto. Esto cambió la forma en que nos relacionamos, comunicamos, aprendemos e investigamos. Y es un tema que, sin duda, preocupa a todos los padres y madres de familia”, dijo.
La conectividad, por sí misma, refirió, “no garantiza el ejercicio efectivo de los derechos digitales ni el bienestar socioemocional”. El titular de la SEP indicó que el reto es, al mismo tiempo, tecnológico, formativo, ético y social, pues implica asegurar el acceso, pero también la seguridad, la salud digital, la salud mental y una comunicación responsable. Además de contar con marcos normativos capaces de proteger los derechos fundamentales.
Destacó que escucharán a especialistas para conocer, con mayor certeza, dónde comienzan a observarse evidencias de que la irrupción masiva de los teléfonos celulares inteligentes y la expansión de determinadas dinámicas en las redes sociales han agravado la fragilidad emocional de quienes aún están en proceso de formación, particularmente los adolescentes, al generar mayores niveles de inseguridad, ansiedad y depresión.
El subsecretario de Educación Superior, Ricardo Villanueva, indicó que, desde hace más de un año, comenzó un proceso de análisis y documentación sobre el impacto de los dispositivos digitales y las redes sociales en niños y jóvenes, con base en evidencia científica y datos nacionales.
Como parte de este esfuerzo, dijo, se realizó la encuesta sobre inteligencia artificial aplicada a universitarios. Ello para contar con información mexicana y no depender únicamente de estudios internacionales. Resaltó que el uso excesivo de dispositivos digitales dejó de ser un asunto privado para convertirse en un tema de interés público. Esto debido a sus efectos en la salud mental, la actividad física y la convivencia social de millones de estudiantes.
El subsecretario aseveró que este proceso busca sentar las bases para presentar una iniciativa ante el Congreso de la Unión, construida con evidencia científica y participación social. Reiteró que el objetivo “no es combatir la tecnología”, sino promover un aprendizaje responsable y garantizar una infancia plena y feliz.
Por último, anunció que, en septiembre, se pondrá en marcha una Semana Nacional de Juegos Tradicionales Mexicanos. Con ésta buscan recuperar los espacios de convivencia y socialización en las escuelas, especialmente durante los recreos.
El representante de la Unesco en México, Andrés Morales Arciniegas, reconoció las políticas educativas impulsadas por el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP), como la encuesta sobre inteligencia artificial generativa en la Educación Superior. Y resaltó la importancia de generar evidencia, datos desagregados e indicadores que orienten el uso de la tecnología en la educación.
Destacó que una de cada tres personas conectadas a internet es un niño o adolescente. Mientras que el 83 por ciento de madres y padres está preocupado porque sus hijos pasan demasiado tiempo frente a las pantallas. Además, dos terceras partes reconocen que tienen dificultades para controlar su propio uso. Y las niñas son dos veces más propensas a experimentar trastornos alimentarios asociados con la exposición a las redes sociales.
También resaltó que el monitoreo más actualizado de la Unesco indica que la regulación nacional del uso de teléfonos celulares en las escuelas pasó del 24 por ciento de los países en 2023, al 58 por ciento en marzo de 2026, equivalente a 114 sistemas educativos. No obstante, sostuvo que cualquier regulación se debe acompañar de estrategias de alfabetización digital, algorítmica, mediática e informacional. Ello bajo el principio de que la tecnología debe estar al servicio de las personas y no al revés.
La doctora en Psicología Educativa y Desarrollo de la UNAM, Cimenna Chao Rebolledo, compartió que los jóvenes mayores de 16 años pasan, en promedio, 7.32 horas conectados a internet. Mientras que ocho de cada diez estudiantes utilizan inteligencia artificial generativa. Y uno de cada 11 recurre a estas herramientas para buscar apoyo emocional o como sustituto de la compañía afectiva.
Chao Rebolledo advirtió que el uso temprano de dispositivos móviles y redes sociales se relaciona con mayores riesgos para la salud integral, incluidas alteraciones en los ciclos de sueño, obesidad y afectaciones a la salud mental. De igual manera, indicó que el 23 por ciento de la población escolar reportó, por lo menos, una situación de ciberacoso o violencia en línea.

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Aseveró que la prevención no consiste únicamente en limitar el uso de la tecnología y planteó una estrategia multidisciplinaria que incluya alfabetización tecnológica integral, atención socioemocional y sociocrítica, espacios escolares para la convivencia no académica, acompañamiento familiar e higiene digital. Así como mayores protecciones para los estudiantes.