Claudia Sheinbaum
Durante la conferencia matutina de este viernes 4 de abril de 2025, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó una ambiciosa estrategia con la cual se pretende garantizar la autosuficiencia alimentaria del país. Para ello, anunciaron una inversión inicial de 53 mil 971 millones de pesos durante el 2025, la cual escalará a 83 mil 750 millones de pesos para 2030.
El plan, enfocado en pequeños y medianos productores de cultivos estratégicos como maíz, frijol y cacao, busca reducir la dependencia de importaciones y fortalecer las cadenas de suministro locales.
Sheinbaum Pardo detalló que el programa “Cosechando Soberanía”, una nueva iniciativa que se sumará a las ya existentes, como “Producción para el Bienestar” y “Fertilizantes para el Bienestar”, ofrecerá créditos con tasas de interés preferenciales, seguros contra riesgos climáticos y garantías de precios mínimos. “El objetivo es eliminar intermediarios y conectar directamente a los campesinos con mercados justos”, explicó.
El proyecto incluye no sólo contempla apoyo financiero, sino que también la modernización de la comercialización. La Secretaría de Agricultura, encabezada por Julio Berdegué Sacristán, coordinará la compra directa de productos a través de “Alimentación para el Bienestar”, un organismo que se encargará de distribuir los alimentos en las Tiendas para el Bienestar, ubicadas en zonas de alta marginación. De acuerdo con la mandataria mexicana, esto beneficiará al cinco por ciento de los productores más vulnerables.
En el caso de la leche, la empresa estatal Liconsa, que será rebautizada como “Leche para el Bienestar”, incrementará su capacidad de procesamiento para cubrir el nueve por ciento de la producción nacional.
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De acuerdo con lo anunciado por María Luisa Albores González, titular de Alimentación para el Bienestar, el gobierno fijó objetivos concretos para 2030: aumentar la producción de maíz a 25 millones de toneladas, duplicar la de frijol a 1.2 millones de toneladas y elevar la de arroz a 450 mil toneladas. Además, se planea construir ocho plantas procesadoras, incluyendo instalaciones para miel en Yucatán y harina de maíz en Chiapas y Puebla.