CDMX
Robo de autopartes
En una operación que evidenció la sofisticación logística del crimen organizado en la Ciudad de México, un edificio de cuatro niveles que simulaba ser un hotel fue desarticulado y desmantelado por autoridades federales y capitalinas. La intervención, resultado de una investigación de inteligencia de varias semanas, reveló un centro de acopio y clasificación de autopartes robadas a escala industrial.
El inmueble ubicado en la calle Enrique Granados 81, de la colonia Exhipódromo de Peralvillo, operaba bajo la fachada de un hotel. No obstante, tras un cateo ejecutado este 30 de enero descubrió que sus 42 habitaciones, distribuidas en planta baja y tres niveles, funcionaban como un complejo de almacenamiento masivo para una red de desmantelamiento de vehículos. Allí, las autoridades incautaron aproximadamente 150 toneladas de autopartes y placas de circulación robadas que pretendían llegar al mercado negro.

La intervención fue el clímax de meses de trabajo de inteligencia y vigilancia por parte de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, enfocada en la Fiscalía Especializada en Robo de Vehículos. Los agentes, tras recabar lo que calificaron como “datos de prueba sólidos”, obtuvieron una orden judicial para el cateo.
No se trata de un taller clandestino improvisado. Sino de un centro de distribución a gran escala. La organización y el volumen sugieren una operación sofisticada que alimentaba un circuito criminal mayor.
El operativo contó con el apoyo táctico de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Guardia Nacional, un despliegue que subraya la prioridad que las autoridades dan al combate de las redes de robo y desmantelamiento de automóviles, un delito de alto impacto para la seguridad y la economía de las familias.
Dentro del edificio, las autoridades encontraron un inventario que parecía el catálogo de un deshuesadero ilegal: cientos de puertas, faros, parabrisas, cofres, llantas, rines y vehículos completamente desarmados, de múltiples marcas y modelos. También se aseguraron siete placas de circulación.
El inmueble quedó sellado y bajo resguardo de las autoridades. Las 150 toneladas de material incautado están ahora a disposición del agente del Ministerio Público asignado al caso, quien dirigirá la investigación para rastrear el origen de las piezas, identificar a los responsables y desarticular la red de comercialización.
También te recomendamos leer: El Tri, de Alex Lora, confirma conciertos en la CDMX
La SSC y la FGJ afirmaron en un comunicado conjunto que “continúan con las acciones operativas y de investigación para el combate a los grupos delictivos”. Ello con el objetivo de “construir una ciudad más segura, justa y en paz”. Hasta el momento, no se reportaron personas detenidas.