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Cine mexicano
El cine mexicano perdió el miércoles a una de sus últimas leyendas de la Época de Oro y a la mujer que, con un acto de audacia sin precedentes, rompió para siempre los moldes de la censura en la pantalla grande. La actriz, Ana Luisa Peluffo, falleció en su rancho en Tepatitlán de Morelos, Jalisco, a los 96 años, de acuerdo con un comunicado emitido por sus familiares.
Su partida, ocurrida en un entorno de tranquilidad y acompañada por sus seres queridos, marca el fin de una era para la cinematografía nacional. Peluffo no sólo fue testigo, sino protagonista fundamental de más de siete décadas de historia del espectáculo en México, transitando con una versatilidad poco común desde el esplendor del cine en blanco y negro hasta las telenovelas del nuevo milenio.
“Durante sus últimos años vivió con serenidad, rodeada de cuidado y cercana a su hijo. Agradecemos profundamente el cariño de todas las personas que, a lo largo de los años, apreciaron su trayectoria y disfrutaron de su trabajo y su compañía”. Indicó la familia de la actriz, quienes también solicitaron respeto y privacidad en este momento de duelo.

Ana Luisa de Jesús Quintana Paz Peluffo nació el 9 de octubre de 1929 en Querétaro. Su incursión en el mundo artístico fue tan singular como su personalidad. Hija única, encontró en el deporte su primera vocación, llegando a formar parte del Ballet Acuático del Club Deportivo Chapultepec, lo cual forjó la disciplina y la gracia física que la caracterizarían en pantalla.
Su apellido artístico, Peluffo, fue un homenaje a su padrastro, el productor uruguayo Manuel Peluffo, quien se convirtió en una figura clave para que la joven Ana Luisa encontrara su camino en la actuación. Su debut en la pantalla grande tuvo un sello internacional en 1948 con una pequeña participación en la producción estadounidense Tarzán y las sirenas, filmada en las costas de Acapulco. Un año después, en 1949, comenzaría formalmente su carrera en México con La venenosa.
En 1955, Ana Luisa Peluffo grabó su nombre con letras de fuego en la historia del séptimo arte. Bajo la dirección de Miguel M. Delgado en La fuerza del deseo, protagonizó la que es considerada la primera escena de desnudo completo en la historia del cine mexicano.
En una época dominada por la moral conservadora y la censura, la escena provocó un terremoto cultural. La publicidad de la película, que mostraba únicamente la silueta de una mujer en los anuncios de la Avenida de los Insurgentes, generó una expectación inédita.
Lejos de encasillarse o de ser cancelada por el escándalo, Peluffo convirtió aquel momento en el trampolín hacia una carrera prolífica que abarcaría más de 200 producciones. Su filmografía es un recorrido por la historia popular de México: desde clásicos como La Diana cazadora y Pobres millonarios hasta cintas de acción como Pedro Navaja (1984) y El hijo de Camelia la Texana (1994).
La calidad de su trabajo trascendió las fronteras nacionales. En 1977, protagonizó Flores de papel, una película que compitió en el prestigioso Festival Internacional de Cine de Berlín, demostrando que su talento podía brillar en los foros más exigentes del mundo.
A lo largo de su carrera, compartió créditos con los nombres más grandes de la industria: desde Pedro Infante y María Félix hasta Germán Valdés “Tin Tan”, consolidándose como una de las figuras femeninas más respetadas de su generación.
Su legado fue reconocido en múltiples ocasiones. Recibió la Diosa de Plata en dos ocasiones por parte de la Asociación de Periodistas Cinematográficos de México: primero en 1975 como Mejor Actriz y posteriormente en 1996 por su Larga Trayectoria. En 2011, la Asociación Nacional de Actores (ANDA) le rindió un homenaje por sus más de 75 años de carrera, un testimonio de su permanencia y entrega al oficio.
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Aunque el cine fue su gran pasión, Peluffo supo conquistar también la televisión. Para las generaciones más jóvenes, su rostro es inolvidable gracias a sus participaciones en telenovelas que marcaron época como Marimar (1994), Lazos de amor (1995), Soñadoras (1998), Carita de ángel (2000) y Contra viento y marea (2005).