Concacaf
FIFA
FIFA Forward Enterprise
Luego que de la UEFA rechazó la controvertida propuesta del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de vender participaciones en los derechos comerciales de la Copa del Mundo a inversores privados, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf), y sus 41 asociaciones miembro, también se pronunciaron en contra de dicha iniciativa.
La decisión, adoptada tras una reunión de urgencia de los presidentes de las asociaciones, supone un duro golpe para el plan de Gianni Infantino de crear una filial comercial denominada “FIFA Forward Enterprise” (FFE). La propuesta, valorada en unos 20 mil 000 millones de dólares, pretende inyectar hasta cuatro mil 200 millones de dólares a través de la venta de participaciones minoritarias a fondos de capital privado. Ello con la finalidad de “turboalimentar” el desarrollo del fútbol global.
No obstante, la iniciativa desató una tormenta política en el seno del organismo rector. En una declaración emitida tras dicha reunión, la Concacaf expresó su “profunda preocupación por la falta de un debido proceso en torno a la propuesta, el plazo artificialmente corto impuesto y la ausencia de revisión o aprobación por parte de los órganos de gobernanza competentes de la FIFA”.
La confederación subrayó que tuvo conocimiento del plan a través de los medios de comunicación, y no mediante los canales oficiales de la FIFA, un extremo que también denunció la Asociación de Fútbol de Inglaterra (FA) y la Federación Francesa de Fútbol (FFF).
“La historia demostró a la FIFA y a la familia del fútbol lo que ocurre cuando los custodios del juego pierden de vista estos valores”, advirtió la Concacaf en un comunicado, haciendo alusión a los escándalos de corrupción que sacudieron a la institución en el pasado. En este sentido, las asociaciones cuestionaron la necesidad de recurrir a inversiones externas precisamente después de la celebración del Mundial más rentable de la historia, celebrado hace unas semanas en Estados Unidos, México y Canadá.
Lejos de limitarse a un veto, Concacaf encomendó a sus representantes en el Consejo de la FIFA a entablar conversaciones para explorar vías alternativas. La propuesta de la confederación pasa por utilizar las “importantes reservas existentes” de la FIFA para aumentar el financiamiento del programa FIFA Forward destinado al desarrollo regional, en lugar de abrir la puerta a capital privado.
Este rechazo se suma al ya expresado por la UEFA, que agrupa a 55 federaciones europeas, quienes amenazaron con boicotear la Copa del Mundo si el plan sigue adelante. La UEFA calificó la propuesta de Infantino como una línea roja que traspasa los límites de la gobernanza deportiva, afirmando que “el alma y la gobernanza del fútbol no son activos para negociar”. Con la oposición de Concacaf y la UEFA, el plan acumula el rechazo importante de asociaciones miembro de la FIFA, lo que pone en seria duda su viabilidad.
La FIFA defendió la creación de la FIFA Forward Enterprise como una herramienta para “liberar el potencial comercial” del fútbol y aumentar el gasto en desarrollo hasta los 10 mil millones de dólares en los próximos cuatro años. No obstante, el plazo para que las asociaciones miembro se pronuncien expira el 19 de septiembre. Y el escenario actual apunta a una de las batallas políticas más complejas en la historia reciente del fútbol internacional.
También te recomendamos leer: Tras rechazo de la UEFA y Concacaf, FIFA defiende su plan de crear la ‘Forward Enterprise’
“Mediante estas acciones, Concacaf reafirma que el futuro del fútbol – y su activo más valioso – debe permanecer en manos de nuestra familia del fútbol”, puntualizó la Concacaf en su comunicado.