El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado Carrillo, resaltó que, para atender el rezago educativo en condiciones justas e igualitarias, la institución a su cargo, a través del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), actualmente atiende a 481 mil 818 personas jóvenes y adultas que no saben leer ni escribir o que no han concluido su educación básica.
Detalló que, de acuerdo con datos de la Dirección de Prospectiva, Acreditación y Evaluación del INEA, de la cifra anterior, 132 mil 882 personas están en proceso de alfabetización; 139 mil 190 cursan la educación primaria y 209 mil 746 estudian la secundaria.
Desde su creación, en 1981, el INEA suma más de 31 millones de personas atendidas a través de servicios gratuitos de alfabetización, educación primaria y secundaria. Los cuales están dirigidos a gente mayor de 15 años que no tuvo la oportunidad de cursar o concluir sus estudios en el sistema escolarizado.
El titular de la SEP señaló que, por instrucciones de la presidenta, Claudia Sheinbaum, la atención educativa gratuita ofrecida por el INEA “busca contribuir al bienestar social de las poblaciones prioritarias que han sido relegadas de su derecho a la educación”. Ello para corregir las desigualdades sociales que históricamente afectaron a este sector de la población.
Agregó que el Modelo de Educación para la Vida (MEV) y AprendeINEA se desarrollan bajo los principios de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) y del humanismo mexicano. Lo anterior con la intención de brindar asesoría y acompañamiento de calidad, colocando a las personas educandas en el centro del proceso de aprendizaje y reconociendo los conocimientos adquiridos a lo largo de la vida. Además, se promueve el respeto a sus derechos humanos, la igualdad de oportunidades y el reconocimiento de sus identidades.

El director general del INEA, Armando Contreras, destacó que la oferta educativa del Instituto considera las características y necesidades de grupos en situación de vulnerabilidad. Tal es el caso de mujeres, personas indígenas, afromexicanas, migrantes y jornaleras agrícolas. Esto para “adaptarse a sus distintos contextos, a través de opciones educativas que les proporcionen herramientas para superar las condiciones de desigualdad”.
Asimismo, compartió que el INEA busca garantizar un entorno educativo seguro, incluyente y justo para las personas educandas. Lo anterior bajo los principios de la justicia social, sin hacer distinciones por género, edad, raza, etnia, religión, cultura, discapacidad o cualquier otra condición.
“En México tenemos más claro que nunca que, por el bien de todos, primero los pobres. Y, en ese sentido, primero los pobres en educación son quienes nunca tuvieron la oportunidad de ir a la escuela para aprender o estudiar”, aseveró Armando Contreras.
Otras acciones con las que el INEA impulsa la justicia social desde el sector educativo incluyen el programa de educación básica para personas en situación de movilidad, los Servicios Educativos en el Exterior, la plataforma AprendeINEA y la modalidad de alfabetización indígena bilingüe. Esta última dirigida a personas hablantes de lenguas originarias que requieren aprender a leer y escribir en su lengua materna, incorporando el español como segunda lengua.
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“El INEA trabaja para llevar la educación a quienes más lo necesitan, en coordinación con los Institutos Estatales de Educación para Adultos (IEEA) y las Unidades de Operación (UO) de las 32 entidades federativas. Los servicios educativos se ofrecen a través de 442 Coordinaciones de Zona, 2 mil 611 Plazas Comunitarias y 32 mil 616 Círculos de Estudio distribuidos en todo el país”, puntualizó Armando Contreras.