Países Bajos
Xavi Hernández
La Real Asociación Neerlandesa de Fútbol (KNVB) rompió con la tradición y apostó por una revolución conceptual. El elegido para dirigir a la “Naranja mecánica” rumbo a la Copa del Mundo 2030 no es otro que el español Xavi Hernández. El anuncio, confirmado por el propio club y que ya comenzó a circular en medios especializados, supone un giro de guion tan audaz como fascinante, que busca fusionar la escuela del ‘fútbol total’ con la esencia del ‘tiki-taka’ que el de Terrasa personificó como jugador en el FC Barcelona.
A sus 46 años, Xavi Hernández asume el cargo con la ambición de inscribir el nombre de Países Bajos en el codiciado trofeo mundialista, una espina clavada para la nación desde sus tres finales perdidas en 1974, 1978 y 2010. El contrato, que se extiende hasta la cita mundialista de 2030, refleja una confianza plena en un proyecto de largo plazo que rompe con la historia reciente. De acuerdo con los registros históricos de la Selección Nacional de Países Bajos, la llegada de Xavi supone un hecho insólito: no se nombraba a un técnico no neerlandés desde que el austriaco Ernst Happel dirigiera al equipo en el Mundial de 1978, donde perdieron 3-1 ante la selección anfitriona: Argentina.

La decisión de la KNVB no es fruto de la casualidad. Xavi Hernández no sólo resultó campeón del mundo (2010) y de Europa (2008, 2012) con España; es el arquitecto de un estilo que redefinió el fútbol moderno. Formado en La Masia, su fútbol es la viva imagen de la doctrina de Johan Cruyff y la máxima expresión del juego de posición que Pep Guardiola perfeccionó en el Barcelona.
“Mi filosofía de entrenador reflejará el estilo que pudimos desarrollar durante muchos años gracias a la influencia de Johan Cruyff, La Masia y la forma de jugar al fútbol en Barcelona. Me encanta ver a los equipos tomar la iniciativa en el campo, jugar un fútbol ofensivo y volver a la esencia de lo que todos amamos de este juego desde nuestros días de infancia: el fútbol de posesión”, declaró el técnico en el pasado, una máxima que ahora pretende exportar a Países Bajos.
El proyecto es, sin duda, uno de los más atractivos del panorama futbolístico internacional. La idea de implantar un modelo de juego basado en la posesión y la presión alta en un país que dio forma al “fútbol total” parece un matrimonio de conveniencia cultural. No obstante, tal como señalan los analistas, el desafío táctico es monumental.
El análisis de su etapa en el Al-Sadd de Catar revela que Xavi es un técnico fiel a sus principios, pero con una estructura flexible. Si bien su base es un clásico 4-3-3 o 4-2-3-1, exige a sus jugadores un comportamiento posicional extremo, similar al que él ejecutaba en el Camp Nou: laterales en altura, construcción desde atrás con dos centrales abiertos y una presión tras pérdida que busca la recuperación inmediata del balón.
La estadística de su paso por la liga catarí, donde su equipo alcanzaba una media del 63 por ciento de posesión, evidencia su compromiso inquebrantable con el control del juego. Sin embargo, este estilo requerirá una adaptación total de una selección que, si bien históricamente privilegia al juego ofensivo, cuenta con figuras en su mejor momento, como Virgil van Dijk o Frenkie de Jong, que deberán reinterpretar su rol.
El debut de esta nueva era se producirá ante la siempre exigente selección de Alemania, el próximo 24 de septiembre, un primer examen de fuego para un proyecto que aspira a devolver a Países Bajos a la cima del fútbol mundial en 2030. La cita, que promete ser un duelo fascinante entre dos filosofías históricas, no sólo marcará el inicio de una era, sino que sentará las bases de uno de los procesos más interesantes del fútbol contemporáneo.
El ahora entrenador de Países Bajos no dudó en declarar como un “gran honor” llegar al seleccionado de la “Naranja Mecánica”.
“Como canterano del FC Barcelona, con la fuerte influencia de figuras como Johan Cruyff y Rinus Michels, entre otros, siento una conexión especial con el fútbol neerlandés. Se podría decir que, en cierto modo, soy un hijo del fútbol neerlandés. Otros grandes entrenadores, especialmente Louis van Gaal, con quien debuté en el Barcelona, y Frank Rijkaard, también han desempeñado un papel importante en mi formación como jugador y como entrenador”, aseveró.
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Asimismo, destacó que Países Bajos tienen una rica cultura futbolística y una visión clara que le atrae mucho: un fútbol ofensivo, basado en la posesión, con creatividad, pasión y convicción. Y agregó que “el objetivo principal siempre es ganar, pero prefiero hacerlo de una manera que refleje esas características y que el público disfrute viendo. El potencial está ahí, así como una base sólida sobre la que construir. Tengo muchas ganas de comenzar este reto junto con los jugadores, el cuerpo técnico y todos los que formamos parte de la KNVB”.