Tim Curry
El actor y cantante británico, Tim Curry, cuya carrera se extendió durante más de cinco décadas y abarcó desde el terror más escalofriante hasta la comedia musical más extravagante, falleció este martes 25 de agosto de 2026, a los 80 años, en su residencia de Los Ángeles.
La muerte del icónico actor quedó confirmada a través de su representante y amiga, Marcia Hurwitz, quien informó que Curry falleció en paz. Hasta el momento, no se reveló la causa específica del deceso; sin embargo, Curry enfrentó graves problemas de salud desde que sufrió un derrame cerebral en 2012, el cual lo dejó con movilidad reducida, obligándolo a utilizar silla de ruedas.
Para varias generaciones de cinéfilos, Tim Curry era sinónimo del icónico y siniestro payaso Pennywise en la adaptación televisiva de 1990 de la novela de Stephen King, It (Eso). Su interpretación, una mezcla de carisma grotesco y amenaza pura, redefinió el arquetipo del payaso malvado. Y se convirtió en una de las imágenes más perdurables del terror en la pantalla chica. Como él mismo señaló, su objetivo era “darle la vuelta a lo que es un payaso, para que no sea particularmente adorable”. El director de la miniserie, Tommy Lee Wallace, lo describió como un talento que, al igual que Robin Williams, aportaba una improvisación espontánea y magnética al personaje.
Para la cultura popular, Curry siempre será el Dr. Frank-N-Furter en el fenómeno de culto The Rocky Horror Picture Show (1975). Esta actuación, que marcó su debut cinematográfico, no sólo consolidó su estatus como ícono de la comunidad LGBTQ+ y de los cines de medianoche, sino que también demostró su valentía artística. “Siempre pensé que no merece la pena hacer algo si no se asume un riesgo. Así que simplemente corrí el riesgo”, reflexionó en una entrevista. En sus últimos años, Curry externó su orgullo por el poder transformador de ese personaje, afirmando que “dio a muchos adolescentes permiso para ser diferentes”.
La versatilidad de Curry era su sello distintivo. Poseía una voz grave y presencia escénica inconfundible, navegó con igual soltura entre el teatro y el cine. Fue un actor de carácter camaleónico, capaz de interpretar tanto al villano exagerado como al héroe cómico. Su filmografía incluye papeles tan diversos como el mayordomo Wadsworth en la comedia de misterio Clue (1985), el siniestro y seductor Darkness en Legend (1985), el despiadado Rooster Hannigan en Annie (1982), el pirata Long John Silver en Muppet Treasure Island (1996) y el suspicaz conserje del hotel Plaza en Home Alone 2: Lost in New York. Sobre los personajes malvados que solía interpretar, Curry declaró: “Adoro esos papeles; siempre son los mejor escritos”.
Su talento también brilló con intensidad en Broadway, donde acumuló tres nominaciones a los Premios Tony por sus papeles en Amadeus (1981), My Favorite Year (1993) y Spamalot (2005), donde interpretó al Rey Arturo. Además, su inconfundible barítono le valió un Premio Emmy Diurno en 1991 por su trabajo de voz en la serie animada Peter Pan and the Pirates.
Timothy James “Tim” Curry nació el 19 de abril de 1946 en el pueblo de Grappenhall, Cheshire, Inglaterra. Era hijo de un capellán de la Royal Navy que falleció cuando él tenía doce años. Tras estudiar teatro en la Universidad de Birmingham, inició su carrera en los escenarios londinenses, incluyendo una participación en el musical Hair.
A pesar de las limitaciones físicas que le impuso el derrame cerebral, que lo llevó a retirarse de una producción teatral en 2011, Curry nunca abandonó por completo su pasión por la actuación. En los últimos años, se mantuvo activo con trabajos de voz y, en una de sus últimas entrevistas en octubre de 2025, apareció en silla de ruedas para hablar con CBS Sunday Morning sobre su legado y el amor por su trabajo. Ese mismo año, publicó sus memorias, Vagabond, en las que repasaba su infancia y su extraordinaria trayectoria profesional.
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Tim Curry, quien nunca se casó y no tuvo hijos, deja un legado artístico tan inmenso como inolvidable. Su capacidad para infundir humanidad y un toque de excentricidad incluso a sus personajes más aterradores asegura que su imagen perdure en la memoria del cine y el teatro contemporáneo. Le sobreviven sus sobrinas, Kate Lewis, Julia y Patrick Bullman, y sus sobrinos nietos, Josephine, Georgina y Mark Lewis.