Dos Bocas
Pemex
En medio de un operativo que moviliza a cientos de especialistas y a múltiples dependencias federales, Petróleos Mexicanos (Pemex) informó este lunes avances en la contención de un derrame de hidrocarburo ocurrido en la zona portuaria de Dos Bocas, en el municipio de Paraíso, donde las condiciones climáticas extraordinarias complicaron en días recientes el manejo del producto.
La paraestatal detalló que, entre el 20 y el 22 de marzo, sus cuadrillas lograron recuperar 549 metros cúbicos de crudo en dos sectores específicos de la zona conocida como Río Seco, identificados como ENSAR y Acceso Cases. La cifra equivale a más de tres mil 400 barriles, un volumen que refleja la magnitud del esfuerzo logístico desplegado para evitar que el contaminante se extendiera hacia áreas de mayor sensibilidad ecológica.
El incidente, que la empresa calificó como un “evento acotado” a condiciones climatológica y sin relación con la operación de la cercana refinería Olmeca, puso nuevamente bajo reflector la fragilidad de la infraestructura energética en una de las regiones de mayor actividad petrolera del país.
Actualmente, los esfuerzos se concentran en la dársena y los canales de navegación del puerto, puntos neurálgicos donde confluyen el tráfico marítimo industrial y los ecosistemas costeros. De acuerdo con el informe de Pemex, en la zona se instalaron más de 50 barreras marinas y más de mil cordones oleofílicos —materiales diseñados para absorber hidrocarburos sin absorber agua— en un intento por acordonar el área afectada.
En el terreno, el operativo mantiene tres frentes de trabajo sostenidos por una fuerza de más de 450 especialistas. Pemex indicó que se utilizan seis unidades de presión y vacío, sistemas de bombeo, dos equipos tipo skimmer —dispositivos especializados en la recuperación de hidrocarburos flotantes— y una flotilla de embarcaciones destinadas a la limpieza en superficie.
Paralelamente, equipos técnicos realizan recorridos de supervisión para verificar la funcionalidad de las barreras, localizar puntos donde aún persiste el material y ajustar las maniobras sobre la marcha. En un comunicado, la empresa aseguró que estas acciones han permitido mantener el control de la situación y reducir los riesgos para las comunidades aledañas y el entorno natural.
La magnitud del despliegue requirió la coordinación de distintas capas de gobierno. Además de Pemex, en las acciones en Dos Bocas participan la Secretaría de Marina, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y autoridades estatales de Tabasco. La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), el órgano regulador en la materia, mantiene un seguimiento técnico y supervisa el cumplimiento de la normativa ambiental.
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La empresa productiva del Estado subrayó que el evento está bajo control y que se atribuyó a condiciones meteorológicas extraordinarias, sin que hasta el momento se estableciera un vínculo con la operación regular de la refinería Olmeca, la megainfraestructura inaugurada en 2022 como uno de los proyectos insignia de la administración anterior. Pemex agregó que mantiene un monitoreo permanente en agua, suelo y aire en la zona afectada.