Delta 7
Michoacán
Roxana Guzmán
Veracruz
Veinticuatro días después de que un comando armado irrumpiera en su hogar en el municipio de Nanchital, la investigación por el secuestro y asesinato de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez registró este viernes su primer avance concreto.
En un operativo de inteligencia encabezado por la Secretaría de Marina (Semar) en coordinación con la Fiscalía General del Estado de Veracruz y la Secretaría de Seguridad Pública estatal, se logró la detención de José del Carmen Cadena Escayola, alias “Delta 7”, en el municipio de Coatzacoalcos. De acuerdo con las autoridades, el detenido está directamente implicado en la privación ilegal de la libertad de la periodista.
El giro más relevante del caso ocurrió durante el interrogatorio posterior a la captura. Los primeros reportes señalan que el propio “Delta 7” señaló a las autoridades el lugar donde ultimaron a Roxana Guzmán. El sitio, ubicado en un rancho en el municipio de Moloacán, está actualmente bajo resguardo del personal de la Secretaría de Marina, en espera de pericias forenses que confirmen la identidad de los restos hallados.
La detención representa un avance significativo en una investigación que se mantuvo bajo una reserva estricta desde el secuestro, ocurrido el pasado 2 de junio. En aquél entonces, sujetos armados y encapuchados irrumpieron en la vivienda de Guzmán Ramírez, en el municipio de Nanchital de Lázaro Cárdenas del Río. La propia periodista logró grabar parte del asalto con su teléfono celular antes de que los agresores se lo arrebataran. En las imágenes se observa a los hombres forzando la entrada mientras un familiar de la víctima les advierte sobre la presencia de una bebé en el interior.

Roxana Guzmán era directora del portal de noticias Pulso Informativo del Sureste, un medio digital que había acumulado cerca de 19 mil seguidores en redes sociales a través de transmisiones en vivo sobre quejas ciudadanas y temas de seguridad en la región sur de Veracruz. Su labor periodística se desarrollaba en un estado que, de acuerdo con Reporteros Sin Fronteras (RSF), forma parte del país más letal para la prensa en el continente americano.
La historia profesional y personal de la comunicadora está marcada por la violencia. En marzo de 2017, su esposo, Carlos Fernández Escalante, fue asesinado a balazos en Nanchital. A raíz de ese crimen, Guzmán Ramírez se vio obligada a abandonar Veracruz por motivos de seguridad, según confirmó la organización Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC). Regresó al estado apenas en enero de 2026, meses antes de su desaparición.
Organizaciones defensoras de la libertad de expresión, como ARTICLE 19, exigieron que la Fiscalía considere la actividad periodística de Guzmán Ramírez como una línea prioritaria de investigación. La presión social por el caso fue tal que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseveró que el Gabinete de Seguridad atendía el caso de manera directa, en respuesta a las peticiones de la familia de la víctima, quienes le suplicaron a la mandataria: “Por favor, no se le olvide mi hija”.

La captura de “Delta 7” llega en un contexto de alta percepción de impunidad en delitos contra periodistas. México fue señalado en 2025 como el segundo país con más periodistas asesinados, con nueve víctimas fatales. Y también ocupó el segundo lugar mundial en desapariciones de comunicadores, con 28 casos documentados, sólo detrás de Siria.
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Mientras los peritos trabajan en el lugar señalado por Cadena Escayola para confirmar la identidad de la víctima, el caso de Roxana Guzmán se convirtió en un nuevo símbolo de los riesgos que enfrenta la prensa en México. Su secuestro, ocurrido en plena luz del día y ante las cámaras de su propio teléfono, expuso una vez más la vulnerabilidad de quienes ejercen el periodismo en territorios dominados por el crimen organizado.