Blancanieves
Disney
Gal Gadot
Rachel Zegler
Finalmente, la adaptación live action de Blancanieves, ya llegó a las salas de cine en medio de controversias por las declaraciones de su actriz principal, Rachel Zegler. A pesar de lo anterior, Disney depositó grandes expectativas por este nuevo proyecto cinematográfico, que también contó con la participación de Gal Gadot, en el papel de la villana.
A pesar de la fuerte maquinaria publicitaria de Disney y de contar con actrices que se mantienen en boga, como Zegler y Gadot, la película parece que no está logrando sus metas de recaudación en taquilla. Blancanieves cuenta con la dirección de Marc Webb (El sorprendente hombre araña, 500 días con ella) y guion de Jacob Grimm, Wilhelm Grimm y Erin Cressida Wilson.
De acuerdo con reportes de Disney, esta nueva recreación de Blancanieves contó con un presupuesto de 250 millones de dólares, sin considerar los costos de marketing y distribución. Ahora bien, durante sus primeros días de estreno, donde generalmente se reflejan los picos más elevados de audiencia, el filme únicamente ha conseguido 42 millones 206 mil 415 dólares en la taquilla de Estados Unidos y Canadá, mientras que, a nivel internacional, suma casi 44 millones. Es decir, a nivel mundial, lleva recaudados 86 millones 113 mil 481 dólares, cifra respetable; pero por debajo de los 100 mdd deseados por Disney.
Aunque Blancanieves se posicionó como el sexto mejor estreno de 2025 hasta ahora, su rendimiento palidece en comparación con los remakes anteriores del estudio. El Rey León (2019) alcanzó mil 600 mdd; La bella y la bestia (2017), más de mil 200 mdd; Aladdín (2019), más de mil mdd. Y, recientemente, Mufasa, con un presupuesto similar al de Blancanieves, obtuvo más de 720 mdd a nivel mundial.
Con lo anterior, queda claro que el público no está convencido de acudir a las salas de cine para ver la nueva adaptación de Blancanieves. Quizá podría deberse a un cansancio, por parte de los espectadores, de tanto remake, incluso cuando cuentan con actores y actrices de renombre en su reparto.
Los remakes en live action de Disney han sido criticados durante años por priorizar el espectáculo sobre la originalidad. Esta última versión, que incluye nuevas canciones de los ganadores del premio Óscar por La La Land, Benj Pasek y Justin Paul, enfrentó escepticismo incluso antes de su estreno. Los puristas cuestionaron cambios en la historia, mientras que el casting de Zegler como la primera Blancanieves latina, generó tanto elogios como polémica, sin duda, un reflejo de los desafíos de Hollywood con la representación.
El papel de Gadot como la reina malvada también atrajo controversia, con la actriz israelí enfrentando críticas por sus declaraciones públicas sobre el conflicto en Gaza. Zegler, por su parte, se volvió un punto de discordia por su apoyo abierto a los derechos palestinos, polarizando aún más la percepción del filme antes de su lanzamiento. Además de que previamente calificó a la obra original de Blancanieves, como “anticuada”, y calificó al príncipe como un “acosador” y “raro”.
La baja recaudación en la taquilla plantea una pregunta: ¿Acaso Disney perdió la fórmula mágica de sus remakes? Los analistas señalan un mercado saturado de adaptaciones y una generación más joven ávida de narrativas frescas. “La nostalgia tiene un límite”, afirma la experta de la industria Rebecca Sun de Variety. “El público de hoy quiere innovación, no sólo versiones repintadas”.
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No obstante, es poco probable que Disney abandone por completo los remakes, pues aún son una apuesta más segura que nuevas franquicias. Las próximas adaptaciones en acción real de Moana y Lilo & Stitch ya están en producción, aunque el débil arranque de Blancanieves podría llevar a un replanteamiento creativo.