Colima
Narcotráfico
En una nueva acción terrestre dentro del corredor del Pacífico mexicano, fuerzas federales y estatales decomisaron más de 60 kilogramos de cocaína y arrestaron a cuatro personas durante un operativo de control en una carretera del estado de Colima. En el operativo participaron elementos de la Secretaría de Marina (Semar), Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), Guardia Nacional y Fiscalía General de la República (FGR).
El decomiso de cocaína se produjo en un puesto de inspección instalado sobre la carretera que conecta Playa Azul con el puerto de Manzanillo, Colima, uno de los puntos logísticos más disputados por las organizaciones narcotraficantes debido a su salida al océano Pacífico. Elementos de la Semar, Defensa y Guardia Nacional detuvieron un tractocamión que transportaba una caja de carga refrigerada. Durante una inspección secundaria, realizada con un binomio canino adiestrado por el Ejército Mexicano, se logró ubicar la droga (cocaína) oculta en un doble fondo situado en el panel lateral derecho del remolque.
Dentro del compartimento clandestino, los agentes encontraron 65 paquetes que contenían cocaína, cada uno con un peso aproximado de un kilogramo. Los cuatro ocupantes del vehículo pesado fueron detenidos en el acto. Y, junto con el propio tractocamión y otro vehículo que escoltaba la carga, quedaron a disposición del agente del Ministerio Público, donde se dará seguimiento a la situación legal de los detenidos.
Colima, y en particular su puerto de Manzanillo, se consolidó en el último lustro como uno de los principales puntos de entrada de precursores químicos procedentes de Asia y de cocaína proveniente de Sudamérica. La entidad es un territorio en disputa constante entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa (facciones de los Chapitos y Mayos), una lucha que convirtió a la región en uno de los epicentros de la violencia vinculada al tráfico de drogas en México.
El aseguramiento terrestre de esta semana complementa una serie de golpes recientes que las fuerzas armadas asestaron al narco y crimen organizado en la región. Hace apenas dos meses, en febrero de 2026, la Semar interceptó un semisumergible —conocido como “narco sub”— a alrededor de 463 km al suroeste del puerto de Manzanillo, Colima. En esa operación, liderada por la Armada de México con inteligencia del Comando Norte de Estados Unidos, se decomisaron cerca de cuatro toneladas de cocaína y se detuvo a tres personas.
De hecho, las incautaciones marítimas han sido una constante durante los primeros meses de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. De acuerdo con datos de la Secretaría de Marina, en lo que va de 2026, las fuerzas navales aseguraron al menos 11 toneladas de cocaína en altamar. Lo cual representa una afectación directa a las finanzas de los cárteles, que recurren a estas embarcaciones de bajo perfil para evadir los radares.
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El operativo en la carretera Playa Azul–Manzanillo refleja un cambio táctico del Gabinete de Seguridad: no sólo atacar las rutas marítimas en el punto de ingreso, sino también las terrestres en los puntos de distribución inmediata. La detención de los cuatro implicados y el aseguramiento del cargamento forman parte de una estrategia que el titular de la SSPC, Omar García Harfuch, calificó como un golpe a las estructuras logísticas del crimen organizado, impidiendo que “millones de dosis lleguen a las calles”.