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En una votación mayoritariamente unánime que refleja el creciente pragmatismo en la política de defensa nacional, el Pleno del Senado autorizó el ingreso a México de un contingente de 12 militares estadounidenses de fuerzas especiales. Ello para participar en un programa de adiestramiento de seis meses en instalaciones militares clave del centro del país. La decisión, aprobada por 91 votos a favor, uno en contra y cero abstenciones, subraya un modelo de cooperación que las autoridades mexicanas insisten en enmarcar bajo la máxima: “cooperación sí, subordinación no”.
Los efectivos pertenecen al 7º Grupo de Operaciones Especiales del Comando de Operaciones Especiales Norte de Estados Unidos. Se trata de una unidad de élite con amplia experiencia en misiones de alta precisión. Su presencia, autorizada del 15 de julio al 15 de diciembre de 2026, se limitará a tres puntos estratégicos:
De acuerdo con el dictamen aprobado, el ejercicio —denominado SOF3 “Mejorar las Capacidades de las Unidades de Fuerzas Especiales”— busca elevar los estándares tácticos y técnicos de las fuerzas especiales de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa). El objetivo central es lograr la “compatibilidad operativa” entre ambos ejércitos. Ello ante a desafíos que, como el crimen organizado transnacional, el tráfico de armas y los desastres naturales, no respetan fronteras.
La presidenta de la Comisión de Defensa Nacional, la senadora Ana Lilia Rivera (Morena), fue enfática al presentar el dictamen: la soberanía mexicana permanece intocable. Citó como paraguas legal el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 y el Programa Sectorial de Defensa Nacional 2025-2030, que priorizan la cooperación internacional sin ceder el mando. “cooperación sí, subordinación no”, reiteró Rivera Rivera.
En paralelo, el Senado autorizó con 88 votos a favor y tres en contra el desplazamiento de tropas mexicanas fuera del país. Una delegación de ocho efectivos de la Sedena, conocidos como el equipo “Holkan”, viajará a Asunción, Paraguay, para participar en la “Competencia Fuerzas Comando 2026”, un certamen internacional de fuerzas especiales que se desarrollará del 23 de agosto al 5 de septiembre.
La decisión más voluminosa en términos de personal fue la aprobación del “Ejercicio Rotacional 2026”, que enviará a 518 militares del Batallón Anáhuac al Fuerte Johnson, en Luisiana, entre el 17 de agosto y el 13 de septiembre. Según el dictamen, esta maniobra está diseñada para fortalecer la “interoperabilidad” ante amenazas asimétricas, en un contexto donde México y Estados Unidos buscan armonizar sus respuestas a la violencia ligada al narcotráfico.
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La senadora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Juanita Guerra Mena, respaldó las tres solicitudes del Ejecutivo al señalar que “vivimos en un contexto internacional que exige preparación, coordinación y capacidades modernas”. Guerra Mena enfatizó que estos acuerdos “elevan el nivel de profesionalización de nuestras Fuerzas Armadas”. Y consolidan relaciones basadas en “respeto mutuo, legalidad y defensa de nuestra soberanía”.