Gerardo Mérida
Sinaloa
Gerardo Mérida Sánchez, el alto mando militar que juró pacificar el estado mexicano de Sinaloa, está ahora en una celda federal en Brooklyn, Nueva York. Su arresto, a principios de esta semana en Arizona, marca un momento decisivo en la lucha de Estados Unidos contra la “narcopolítica”, exponiendo la supuesta penetración del Cártel de Sinaloa en las más altas esferas del gobierno mexicano. Mérida Sánchez es uno de los diez funcionarios y exfuncionarios señalados en esta mega investigación, que incluye al gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya.
La detención del exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa (y general de división en retiro) se produjo el pasado lunes 11 de mayo, ejecutada por US Marshals en el estado de Arizona. Un día después, Mérida Sánchez, de 66 años, compareció ante un tribunal federal en Tucson; después lo trasladaron a Nueva York.
La detención se produce tan solo una semana después de que un juez federal en Michoacán, México, le concediera un amparo que bloqueaba cualquier intento de detenerlo o extraditarlo. Este recurso legal, sin embargo, resultó inútil frente a la jurisdicción estadounidense, ya que el exfuncionario fue arrestado voluntariamente en suelo estadounidense, fuera del alcance de la protección judicial mexicana.
De acuerdo con la acusación formal presentada por la Fiscalía para el Distrito Sur de Nueva York, Mérida Sánchez no sólo no combatió al crimen organizado; sino que también se convirtió en un socio activo de la facción del Cártel de Sinaloa conocida como “Los Chapitos”, liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Los documentos judiciales revelan un esquema de corrupción sistemático. Durante su gestión al frente de la seguridad estatal, Mérida Sánchez presuntamente aceptó sobornos mensuales de 100 mil dólares en efectivo con tal de brindar protección a “Los Chapitos”. Se le acusa de alertar a los líderes del cártel sobre diversas redadas inminentes en laboratorios de drogas, así como también de conspiración para importar narcóticos y posesión de armas de grueso calibre y artefactos destructivos, delitos que podrían acarrearle desde varias décadas de prisión hasta la cadena perpetua.
En un breve comunicado, publicado en redes sociales, el Gabinete de Seguridad federal confirmó que Gerardo Mérida Sánchez, extitular de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, ingresó a territorio estadounidense desde Hermosillo, Sonora, el lunes 11 de mayo. Posteriormente, señalaron, cruzó a través de la garita de Nogales, hacia Arizona, donde finalmente quedó bajo custodia de Servicio de Marshals de EE. UU.
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“El gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Gabinete de Seguridad, mantiene comunicación institucional con las autoridades estadounidenses, en el marco de los mecanismos de cooperación internacional”, subrayaron.